Los hechos
- El Rinconcillo, en la calle Gerona, es el bar en activo más antiguo de Sevilla: abierto desde 1670.
- Funcionó primero como bodega y taberna, en la esquina con la calle Alhóndiga, barrio de Santa Catalina.
- Lo regenta la familia De Rueda desde mediados del siglo XIX, hoy con los hermanos Javier y Carlos Rueda al frente.
- Sus tapas de referencia son las espinacas con garbanzos y las pavías de bacalao.
- Solo cerró durante la pandemia de Covid; el resto del tiempo mantiene actividad ininterrumpida.
El Rinconcillo es el bar en activo más antiguo de Sevilla, abierto desde 1670 en la calle Gerona, en pleno centro de la ciudad. El local combina tapas tradicionales de raíz andaluza con una gestión familiar que se remonta al siglo XIX, algo que pocos establecimientos de la ciudad pueden acreditar.
La familia De Rueda dirige el negocio desde hace generaciones y ha mantenido su carta prácticamente intacta, con las espinacas con garbanzos como plato de referencia. Este artículo repasa su historia, sus tapas más pedidas y qué debe saber quien planee acercarse a tapear.
Qué es El Rinconcillo y por qué es un clásico de Sevilla
El Rinconcillo lleva funcionando desde 1670 y está considerado el bar en activo más antiguo de Sevilla. Se ubica en la esquina de las calles Gerona y Alhóndiga, en el barrio de Santa Catalina, centro histórico de la ciudad.
Su cocina se inscribe en la tradición andaluza-mozárabe, con recetas que apenas han variado con el paso de los siglos. La gestión ha permanecido en manos de la familia De Rueda desde el siglo XIX, lo que explica la continuidad de su carta y de su forma de servir.
Esa antigüedad, sumada a la constancia de su oferta, le ha granjeado una fama reconocida tanto entre la crítica culinaria como entre visitantes llegados de fuera de España, que lo identifican como parada obligada del tapeo sevillano.
Historia de El Rinconcillo, de taberna a icono sevillano
El local abrió en 1670 como bodega y taberna, en un momento en el que este tipo de establecimientos servía tanto de punto de venta de vino como de lugar de encuentro del barrio. La familia De Rueda, montañeses afincados en Sevilla, adquirió el negocio a mediados del siglo XIX.
A finales del siglo XIX se anexionó el número 2 de la calle Alhóndiga, lo que dio al establecimiento el trazado que conserva hoy. Durante años tuvo también una zona de ultramarinos, actividad que se fue perdiendo en los años 60 del siglo XX conforme el negocio de tapas ganaba peso.
Actualmente lo dirigen los hermanos Javier y Carlos Rueda, descendientes de varias generaciones de la familia al frente del bar. La actividad del local solo se interrumpió durante la pandemia de Covid, el único paréntesis en más de tres siglos de funcionamiento.
Las tapas imprescindibles de El Rinconcillo
Espinacas con garbanzos
Es la tapa estrella e insignia del local, una de las recetas más antiguas de la casa, situada aproximadamente en el siglo XIX. Está ligada históricamente al desaparecido Mercado de la Alhóndiga, que surtía de verduras a la zona. Entre sus admiradores figura la actriz Calista Flockhart, que la pidió varias veces durante una visita a Sevilla.
Pavías de bacalao
Junto a las espinacas con garbanzos, forman el tándem de tapas más demandadas y suelen marcar el punto de partida habitual para tapear en el local. Su rebozado es característico. Tampoco tiene fecha exacta de origen, aunque está vinculada a la tradición sevillana del bacalao en Cuaresma y Semana Santa; hoy se sirve todo el año.
Bacalao con tomate
Guiso con solera, entre las tapas más pedidas, cercano al podio que ocupan espinacas y pavías. Se sirve todo el año, sin vínculo a fechas concretas del calendario.
Jamón serrano ibérico
Procede de la sierra de Huelva o de zonas colindantes de Extremadura. Se sirve en medias raciones y raciones, con corte a cargo de personal especializado o de los propios hermanos De Rueda.
Tortilla
Se elaboran al momento, redondeadas y esponjosas. Las variedades incluyen espárragos trigueros, queso manchego, chorizo, champiñón, bonito en aceite o jamón serrano, siendo esta última la más demandada.
Caldos, salmorejo o gazpacho según la estación
En verano predominan el salmorejo y el gazpacho caseros. En invierno, el caldo caliente, que puede servirse solo, con yema de huevo, con Jerez o con huevo y jamón.
Carrillada de cerdo ibérico en salsa
Es la incorporación más reciente a la carta, elaborada con carne de las dehesas de Huelva y Extremadura, siguiendo la línea de cocina tradicional del local.
Medio coronel
Vaso de vino tinto de Valdepeñas. El nombre proviene de un teniente coronel de la Guardia Civil, Ramón Cantos Maurín, asiduo del bar en los años 20 del siglo XX porque la Comandancia estaba en la misma calle Gerona.
Dónde está y cómo es el local
El Rinconcillo se encuentra en la calle Gerona, 40, 41003 Sevilla, en el barrio de Santa Catalina, dentro del centro urbano. El local ocupa la esquina entre las calles Gerona y Alhóndiga.
Se distribuye en dos plantas: la barra en la planta baja, donde se tapea de pie, y el restaurante en el piso superior, con servicio de mesa. El establecimiento ha sido completamente reformado y restaurado, aunque conserva su espacio ancestral.
Qué esperar de la visita: fama, afluencia y consejos
Los hechos
- La fama del local atrae mucho turismo, lo que dificulta encontrar mesa en las horas centrales.
- Las reseñas especializadas valoran su relación calidad-precio entre buena y muy buena.
- En momentos de gran afluencia, comprobado un Jueves Santo, la calidad puede resentirse.
La propia fama de El Rinconcillo atrae un volumen de turismo considerable, lo que dificulta encontrar mesa y tapear con tranquilidad en determinados momentos. Las reseñas especializadas valoran su relación calidad-precio entre buena y muy buena, un dato que se mantiene de forma consistente.
Una reseña detallada señala que, en momentos de gran afluencia —comprobado un Jueves Santo—, la calidad del servicio puede resentirse: espinacas recalentadas y pavías servidas frías tras una larga espera. En esa misma reseña, el bacalao y el bacalao con tomate reciben una valoración excelente, incluso en esas condiciones.
La recomendación, con prudencia, es evitar las horas y fechas de máxima afluencia, como los fines de semana o la Semana Santa, para disfrutar de la experiencia en condiciones más cercanas a las habituales del local.
El Rinconcillo sigue siendo, más de 350 años después de su apertura, uno de los puntos de referencia del tapeo en el centro de Sevilla. Su carta, sostenida por la familia De Rueda, permite entender por qué la ciudad lo sigue señalando como parada obligada.
Periodista independiente con 15 años de experiencia en temas sociales y culturales. Apasionado por contar historias que generan impacto en la sociedad. Constantemente en la búsqueda de nuevas voces y perspectivas para enriquecer el debate público.


