La influencia de la familia Manzanares en el sector tecnológico andaluz sufre un cambio radical tras la venta de la división tecnológica de Ayesa a un consorcio vasco compuesto por la Fundación BBK, Kutxabank y el Gobierno Vasco. Esta operación, valorada en 480 millones de euros, representa un giro inesperado en la trayectoria de una empresa fundada hace más de 60 años en Sevilla. En este análisis se detallan los elementos clave de esta transacción, su contexto, las implicaciones para Ayesa y sus consecuencias en el mercado tecnológico regional.
Claves de la noticia: adquisición de Ayesa IT por un consorcio vasco
- Qué ha pasado: Venta completa de la división tecnológica de Ayesa a un consorcio vasco.
- Dónde: La sede social de Ayesa IT será trasladada al País Vasco.
- Cuándo: Acuerdo cerrado formalmente al final de 2025.
- Quiénes están implicados: Familia Manzanares, Fundación BBK, Kutxabank, Gobierno Vasco, grupo Teknei e Indar Kartera.
- Condiciones clave: Salida total de la familia Manzanares del capital social.
Un giro inesperado en la historia de la familia Manzanares y Ayesa
Durante más de seis décadas, la familia Manzanares ha sido sinónimo de innovación tecnológica en Andalucía a través de la consolidación de Ayesa. Fundada por José Luis Manzanares Japón en 1966, la empresa se había convertido en una referencia internacional en servicios digitales y soluciones tecnológicas. Sin embargo, la transacción cerrada a finales de 2025 marca el principio de un nuevo ciclo.
Inicialmente, la familia tenía previsto mantener una participación en la empresa tras la adquisición, pero el consorcio vasco, liderado por la Fundación BBK, Kutxabank, el Institut Vasco de Finanzas y el grupo Teknei, impuso como condición la salida íntegra de la familia del capital social. Este requerimiento sorprendió a muchos, ya que suponía un cambio radical en la dirección estratégica del grupo y la finalización de una era.
El actual CEO y descendiente de los fundadores, José Luis Manzanares hijo, ha declarado que permanecerá en el cargo solo durante la transición para garantizar la estabilidad. Según él, este paso responde a la necesidad de llevar el proyecto a una nueva dimensión, con un capital renovado y una vocación clara de larga duración.
- Fundación de Ayesa en 1966 por José Luis Manzanares Japón.
- Presencia histórica de la familia en la propiedad y dirección.
- Decisión final de la familia de abandonar la empresa tras la adquisición.
- José Luis Manzanares hijo liderará hasta la completa transición.
Contexto político y económico del mercado vasco en la compra de Ayesa IT
Esta operación responde no solo a un movimiento económico, sino a profundas motivaciones políticas. El consorcio vasco busca recuperar el control sobre Ibermática, la histórica empresa guipuzcoana absorbida por Ayesa en 2022. La adquisición de la división tecnológica de Ayesa permite así devolver al País Vasco un importante activo estratégico en el ámbito tecnológico.
Además, la compra es parte de una visión más amplia del Gobierno Vasco y sus entidades financieras, como Kutxabank y Fundación BBK, para fortalecer el protagonismo del mercado vasco en la industria tecnológica. Esta estrategia se materializa en colaboraciones público-privadas para impulsar inversiones de largo plazo con objetivos socioeconómicos claros.
El traslado de la sede social al País Vasco, aunque pendiente del visto bueno de Competencia, es una señal inequívoca de esta voluntad de reforzar el tejido industrial local. El consorcio ha expresado su intención de mantener el equipo directivo con algunas modificaciones en la cúpula para asegurar una transición ordenada.
- Recuperación de Ibermática absorbida por Ayesa en 2022.
- Participación del Gobierno Vasco y entidades financieras BBK y Kutxabank.
- Compromiso de mantener equipo directivo con cambios en la estructura ejecutiva.
- Traslado de la sede social al País Vasco pendiente de aprobación regulatoria.
Tensiones y alianzas en la formación del consorcio comprador
Durante las negociaciones surgieron desacuerdos sobre la participación de diversos actores. La Kutxa Fundazioa decidió finalmente no integrarse en el consorcio, después de emitir un informe técnico que desaconsejaba el ingreso por razones financieras y dudas sobre la sede definitiva de la empresa.
Sin embargo, la Fundación Vital de Álava está considerando sumarse, imitanto el modelo colaborativo implementado recientemente en la compra de Talgo, en la que participó adquiriendo un 29,7% de sus acciones. Cabe destacar que la presencia de Ayesa en Euskadi implica alrededor de 2.000 empleados, pero solo unos 170 trabajan en Vitoria, lo que limita la conexión directa con ciertas fundaciones.
- Rechazo de Kutxa Fundazioa tras informe financiero negativo.
- Posible incorporación de Fundación Vital de Álava al consorcio.
- Comparación con la estructura de la compra del 29,7% de Talgo.
- Empleo en Euskadi: 2.000 personas, de las cuales 170 en Vitoria.
La escisión empresarial: Colliers y su papel en la división de ingeniería de Ayesa
Paralelamente a la venta tecnológica, la división de ingeniería de Ayesa está siendo negociada con Colliers International Group, empresa canadiense cotizada en el Nasdaq, especializada en consultoría inmobiliaria. Esta operación, valorada en más de 500 millones de euros, podría finalizar a comienzos de 2026, tras una exhaustiva due diligence, dado el peso internacional del negocio.
La división de ingeniería permanecerá con sede en Sevilla, lo que contrasta con el traslado propuesto para la división tecnológica. La familia Manzanares también abandonará la participación en esta otra rama, pero Colliers podría permitir que parte de la directiva actual siga participando, manteniendo la autonomía operativa del negocio.
Esta separación crea dos entidades independientes que reflejan la estructura diferenciada que ya existía internamente en Ayesa. La decisión responde a la lógica natural de maximizar el valor de ambas unidades y atraer inversores especializados en cada sector.
- Negociación con Colliers International Group para la división de ingeniería.
- Venta valorada en más de 500 millones de euros.
- Sede de ingeniería permanecerá en Sevilla.
- Conservación parcial del equipo directivo por Colliers.
- Escisión en dos compañías independientes: tecnología e ingeniería.
Impacto en la configuración empresarial y mercado tecnológico en Sevilla
La escisión y venta simultáneas de las divisiones tecnológica e ingeniería marcan un punto de inflexión para Ayesa y la familia Manzanares. El grupo actualmente factura cerca de 1.000 millones de euros, emplea a unas 15.000 personas y opera en más de 23 países. La implicación del fondo A&M Capital Europe desde 2021 fue clave para impulsar la operación y facilitar la entrada de nuevos actores internacionales.
En el proceso participaron numerosas compañías del sector tecnológico y financiero, incluyendo gigantes como Telefónica Tech, Blackstone, Bain Capital o Goldman Sachs. Sin embargo, las propuestas de estos actores no superaron las ofertas presentadas por el consorcio vasco y Colliers.
- Facturación de Ayesa cercana a 1.000 millones de euros.
- Empleo de 15.000 profesionales en 23 países.
- Participación destacada de A&M Capital Europe en la transacción.
- Competencia de grandes inversores internacionales en la puja.
- El consorcio vasco y Colliers resultaron los compradores finalistas.
Periodista independiente con 15 años de experiencia en temas sociales y culturales. Apasionado por contar historias que generan impacto en la sociedad. Constantemente en la búsqueda de nuevas voces y perspectivas para enriquecer el debate público.

