El burlador de Sevilla: argumento, autor y personajes de la obra

agosto 8, 2026

Manuel Delgado

El burlador de Sevilla: argumento, autor y personajes de la obra

Los hechos

  • El burlador de Sevilla es una comedia barroca del siglo XVII que narra las burlas de don Juan Tenorio, un joven noble que engaña a varias mujeres.
  • La estatua de un hombre al que ha matado lo arrastra al infierno: es el episodio conocido como el convidado de piedra.
  • La autoría está atribuida tradicionalmente a Tirso de Molina, aunque parte de la crítica actual la disputa.
  • La obra fija el origen literario de el mito de don Juan, con proyección posterior en el teatro y la ópera europeos.

El burlador de Sevilla es una de las comedias fundacionales del teatro español del Siglo de Oro. Narra la sucesión de engaños de don Juan Tenorio, un noble sevillano que seduce a mujeres de distinta condición social bajo falsa identidad y promesas de matrimonio que nunca cumple. La acción se desplaza entre Nápoles, Tarragona y Sevilla, hasta desembocar en el episodio que dio nombre a el convidado de piedra: la estatua de un hombre asesinado por don Juan acude a su llamada y lo arrastra al infierno.

Su relevancia no es solo teatral. La obra es el punto de partida documentado de el mito de don Juan, que después reescribieron Molière, Zorrilla o Mozart, entre otros. La autoría, sin embargo, sigue siendo objeto de debate académico: la atribución tradicional a Tirso de Molina convive con hipótesis que sitúan al dramaturgo Andrés de Claramonte como autor real.

Este artículo repasa la ficha de la obra, su argumento completo, el estado de la disputa sobre la autoría, el origen del personaje de don Juan y sus reinterpretaciones posteriores.

Ficha de la obra: autor, fecha y género

Antes de entrar en la trama, conviene fijar los datos objetivos que sitúan la obra en su contexto.

  • Autoría atribuida tradicionalmente a Tirso de Molina.
  • Conservada en una publicación de hacia 1630, fecha que las fuentes dan como aproximada.
  • Tiene como precedente Tan largo me lo fiais, representada en Córdoba en 1617 por la compañía de Jerónimo Sánchez.
  • Fecha de estreno registrada: 1616.
  • Género: comedia, concretamente tragicomedia barroca.
  • Ambientada en Nápoles, Tarragona y Sevilla.
  • Escrita en verso de métrica irregular (polimetría), con rima asonante.
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La combinación de estos datos —una fecha de estreno anterior a la de la publicación conservada, y un precedente que la complica— es precisamente lo que alimenta después el debate sobre quién la escribió realmente.

Argumento de El burlador de Sevilla

La trama avanza por episodios encadenados: cada burla de don Juan lo obliga a huir hacia el siguiente escenario, hasta que la última lo alcanza a él.

La duquesa Isabela en Nápoles

Don Juan se hace pasar por el duque Octavio, prometido de Isabela, para seducirla en la oscuridad. Ella lo descubre al querer alumbrarlo con un farol, y don Juan huye hasta la habitación del propio rey. Su tío, don Pedro Tenorio, embajador de España, lo ayuda a escapar y después alega ante la corte no haber podido alcanzarlo.

El naufragio y Tisbea en Tarragona

Don Juan naufraga en la costa de Tarragona. Su criado Catalinón lo saca a la orilla, y la pescadora Tisbea lo socorre y lo aloja en su cabaña. Esa misma noche la seduce con promesas, y huye llevándose dos yeguas que ella había criado.

Doña Ana de Ulloa y el marqués de la Mota

Por el marqués de la Mota, amigo suyo, don Juan se entera de que doña Ana de Ulloa es la sevillana más bella. Intercepta una carta que Ana destina a la Mota y usa la capa de este para hacerse pasar por él. El padre de Ana, don Gonzalo de Ulloa, lo sorprende y muere en el combate que sigue.

La boda de Aminta y Batricio en Dos Hermanas

Tras matar a don Gonzalo, don Juan huye a Dos Hermanas. En la noche de bodas de Aminta y Batricio, se hace pasar por un pretendiente interesado en casarse con ella y la seduce prometiéndole matrimonio.

El convidado de piedra y el desenlace

Don Juan se burla ante la tumba de don Gonzalo e invita a cenar a su estatua. La estatua acude a la cita y, a su vez, convida a don Juan y a Catalinón a cenar en su capilla. Allí arrastra a don Juan a los infiernos sin darle tiempo a confesarse. El rey, al conocer el desenlace, declara viudas a las mujeres engañadas para que puedan casarse libres de deshonra.

Los hechos

  • Cada episodio del argumento sigue el mismo patrón: engaño, seducción y huida, hasta que ese patrón se rompe en la escena final.

Quién escribió El burlador de Sevilla: el debate sobre la autoría

La atribución tradicional sitúa a Tirso de Molina como autor de la obra. Es la posición que defienden sin dudarlo investigadores como Luis Vázquez y José María Ruano de la Haza.

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Frente a esa lectura, Alfredo Rodríguez López-Vázquez atribuye la obra a Andrés de Claramonte, apoyándose en pruebas métricas, estilísticas e históricas. Existe además una tercera hipótesis, intermedia: que El burlador de Sevilla y Tan largo me lo fiais descenderían de un arquetipo común escrito por Tirso entre 1612 y 1625, lo que explicaría las coincidencias y divergencias entre ambos textos.

La disputa no es solo académica: tiene reflejo editorial. La edición de Alianza Editorial publicada el 19 de febrero de 2026, a cargo de Héctor Brioso Santos, también atribuye la autoría a Andrés de Claramonte. Ninguna de las dos posiciones se considera hoy zanjada de forma unánime.

El personaje de don Juan: origen y significado

El arquetipo de don Juan no nace de la nada en esta comedia. Según el investigador Víctor Said Armesto, sus raíces están en los romances gallegos y leoneses medievales, con un precursor llamado Don Galán, de actitud más piadosa hacia Dios que el personaje que finalmente escribió Tirso.

Lo que distingue al don Juan de El burlador de Sevilla es la relación que mantiene con la idea de la justicia divina. Cree en ella, pero confía en poder arrepentirse antes de morir: una actitud resumida en su propia frase, «¡Cuán largo me lo fiais!». La obra contrapone a esa confianza otra máxima que la desmiente: «no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague».

Conviene descartar una asociación frecuente: la teoría que vincula a don Juan con Miguel Mañara no se sostiene cronológicamente. Mañara nació en 1627, tres años antes de que se editara la obra, y un precedente con el mismo argumento —Tan largo me lo fiais— podría datar ya de 1617. El personaje es, por tanto, anterior a la figura con la que a veces se le confunde.

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Reinterpretaciones y legado del mito de don Juan

El mito creado en El burlador de Sevilla cruzó fronteras y siglos con una velocidad poco habitual en el teatro barroco.

  • Molière escribió su propio Don Juan, con un personaje más cínico y de mayor escepticismo religioso que el original español.
  • En el siglo XVIII: Antonio de Zamora (No hay plazo que no se cumpla), Lorenzo da Ponte (libreto del Don Giovanni de Mozart) y Carlo Goldoni (Don Juan o el castigo del libertino).
  • En el romanticismo: Byron, Espronceda (El estudiante de Salamanca), Zorrilla (Don Juan Tenorio) y las versiones francesas de Mérimée y Alejandro Dumas.
  • El mito también llegó a Pushkin, Azorín y Marañón, cada uno desde una lectura distinta del personaje.

Adaptaciones y ediciones recientes

Más allá de sus reescrituras clásicas, la obra tiene puntos de contacto concretos con el público contemporáneo. TVE emitió una versión en su espacio Estudio 1 el 28 de noviembre de 1976, con guion de Ricardo López Aranda, dirección de Gustavo Pérez Puig, y Javier Escrivá y Silvia Tortosa entre el reparto.

En el terreno editorial, Alianza Editorial publicó el 19 de febrero de 2026 una nueva edición a cargo de Héctor Brioso Santos: 312 páginas en papel, con ISBN 979-13-7009-155-2, disponible también en ePub. Según esta editorial, el estudio introductorio defiende la autoría de Andrés de Claramonte, una posición que —como se ha visto— no es la única sobre la mesa.

Entre la atribución disputada, el personaje que Tirso o Claramonte pusieron en escena y las reescrituras que siguieron durante cuatro siglos, El burlador de Sevilla conserva su lugar como el texto donde el mito de don Juan quedó fijado por primera vez.